Ave del Oriente
Novenas
Durante la primera quincena del mes de septiembre, la localidad se sumerge en un ambiente de recogimiento y devoción en honor a su excelsa patrona, la Virgen de las Maravillas. Estas fechas marcan el inicio de las fiestas patronales con la celebración del solemne novenario, que se desarrolla del 1 al 9 de septiembre.
Cada día, una asociación o colectivo distinto se encarga de organizar los actos litúrgicos, reflejo de la profunda implicación del pueblo y sus entidades con la tradición religiosa. Uno de los momentos más esperados de estos días es la entonación de los gozos a la Virgen, cuya letra y música han perdurado con el paso de los siglos. Se conservan dos versiones principales: una más reciente, correspondiente al siglo XX, y otra anterior, que se remonta al siglo XIX, ambas cargadas de ternura, esperanza y amor mariano.
El novenario constituye una oportunidad para preparar espiritualmente el alma de los fieles antes del gran día, y para renovar el fervor mariano que identifica a esta comunidad año tras año.
Día 10 y fiestas de septiembre
El 10 de septiembre es, sin duda alguna, el día más señalado y festivo del calendario local. Desde tiempos antiguos, esta fecha se ha celebrado con especial solemnidad, pues desde 1729 cuando el concejo instituyo esta celebración se viene realizando ininterrumpidamente. Posteriormente, en 1927, el Vaticano reconoció esta devoción e instituyó su festividad litúrgica el mismo día 10.
Durante la mañana, se celebra una solemnísima función religiosa en su honor, a la que acuden no solo los feligreses del lugar, sino también numerosos devotos llegados desde distintos puntos de la región. Esta celebración reúne a una gran cantidad de sacerdotes y representa el momento culmen del fervor popular.
Sin embargo, es durante la noche cuando se vive el acto más emblemático: la gran procesión de alumbrantes, considerada la más multitudinaria de toda la Diócesis de Cartagena. Partiendo desde el Convento franciscano, la imagen de la Virgen es acompañada por miles de fieles portando velas, en un recorrido lleno de emoción, recogimiento y belleza.
En siglos pasados, durante este recorrido se levantaban altares efímeros a lo largo del camino, en los que se realizaban los llamados “descansos”, momentos en los que la procesión se detenía para rendir homenaje a la Virgen mediante cantos, flores y oraciones.
El itinerario culmina en la Iglesia Mayor de Santa María Magdalena, donde, como colofón, se lanzan fuegos artificiales y se ofrece una serenata a la Virgen, poniendo así un broche de oro a esta jornada tan especial que aúna lo religioso y lo popular.
Durante las fiestas patronales de septiembre también se celebran otros actos significativos, como la misa de los huertanos, que tiene lugar el día 12, en la que los fieles ataviados con trajes típicos ofrecen sus frutos y flores a la Virgen. El día 14, se celebra de nuevo una solemne función en la Iglesia de la Magdalena, que cierra el ciclo de celebraciones litúrgicas principales. Esa misma noche, la imagen de la Virgen regresa en procesión al convento, donde permanecerá el resto del año.
Actos durante el resto del año y del aniversario
La devoción a la Virgen de las Maravillas no se limita únicamente al mes de septiembre. A lo largo de todo el año se suceden diversos actos que mantienen viva la llama de la fe y el amor a la patrona.
Uno de los más destacados es el rezo de la Sabatina, que se celebra todos los sábados, siguiendo una antigua costumbre mariana muy arraigada entre los fieles. Además, cada mes tiene lugar la misa mensual de la Hermandad, en la que se reza especialmente por los hermanos difuntos y por las intenciones particulares de los devotos.
El mes de mayo, dedicado tradicionalmente a la Virgen María, cobra especial significado en esta localidad. Las asociaciones, hermandades y fieles en general se congregan para ofrecer a la Virgen una ofrenda floral, en la que abundan los cantos, las oraciones y las muestras de cariño. Este acto, sencillo y emotivo, refleja la estrecha relación que existe entre el pueblo y su patrona, y es una de las manifestaciones más bellas de la religiosidad popular.
Un momento especial en el calendario devocional es el que se vive en torno al 24 y 25 de julio, cuando se conmemora el aniversario de la llegada de la imagen de la Virgen de las Maravillas en el año 1725.
Según la tradición, fue en una pequeña capilla popularmente conocida como la Bodeguica, donde la Virgen fue acogida por primera vez a su llegada al pueblo. Por ello, cada 24 de julio por la noche, los devotos se reúnen allí para dar inicio a un rosario de antorchas, que parte desde ese simbólico lugar hasta el Convento. Esta procesión, íntima y profundamente espiritual, revive el acontecimiento histórico con un tono de agradecimiento y esperanza.
Al día siguiente, 25 de julio, se celebra una solemne Eucaristía de acción de gracias en el Convento, donde se recuerda con emoción y fe el hecho de que, desde entonces, la Virgen de las Maravillas ha sido protectora, consuelo y guía de todo un pueblo.
